¿Que prueba me ha pedido el médico?

 

No es extraño que una vez el paciente ha salido de la consulta del médico lo haga pensando en qué pruebas le ha pedido. Pueden ser radiografías, endoscoscopias, TAC o Resonancias Magnéticas, por ejemplo. Términos, en cualquier caso, de los que oímos mucho hablar en la radio, en la televisión o en cualquier conversación con familiares o amigos y que se usan de manera habitual pero que en muchos casos no sabemos de qué se trata concretamente. El objetivo de esta entrada es que los pacientes sepan qué pruebas van a hacerse y en qué consisten los diferentes tipos de diagnóstico por imagen que usamos los profesionales de la sanidad.

 

En función de la prueba que nos pidan veremos como unas veces nos introducen en aparatos que producen imágenes de nuestro interior, otras usan como vía de acceso los orificios naturales y en algunas ocasiones hay que realizar una pequeña incisión para ver dentro del cuerpo. Sea como sea, hablando como paciente, en la mayoría de los casos no sabemos bien de qué se trata la prueba o, hablando como médico, no explicamos como deberíamos en qué va a consistir la prueba que pedimos a nuestros paciente.

 

Poniéndome en la piel de mis pacientes voy a intentar explicar con un lenguaje sencillo en qué consisten algunas de las pruebas más habituales que solemos pedir los médicos.

 

ENDOSCOPIA: Literalmente significa “ver dentro”. Entre las diferentes tipos de endoscopias podemos distinguir las siguientes:

 

  • ARTROSCOPIA: Podemos dividir el nombre en dos para saber a qué hace referencia, de manera que “Artro” significa “articulación” y “Escopia” quiere decir “ver”. Con esta explicación llegamos a la conclusión de que el objetivo de la prueba es ver una articulación.

 

Así es como se ve un menisco entre los dos huesos usando la técnica de la artroscopia:

 

 

¿Cómo se realiza una artroscopia?: se practica una pequeña incisión y por ella se introduce una cánula con  una cámara de televisión que conectada a un monitor nos muestra las imágenes de lo que hay dentro de la articulación.

 

Por este mismo mecanismo se estudian otras partes de nuestro cuerpo, como por ejemplo:

 

  • BRONCOSCOPIA: Técnica utilizada para ver los bronquios

 

  • ESOFAGOSCOPIA: Para ver el esófago

 

  • GASTROSCOPIA: Técnica para ver el estomago

 

  • COLONOSCOPIA: Para ver el colon

 

Y así sucesivamente como rectoscopia, laringoscopia, otoscopia (oído), rinoscopia (para ver la nariz), etc.

 

En otras ocasiones nos solicitan un TAC son las siglas de Tomografia Axial Computerizada. Es una prueba radiológica, es decir utiliza rayos X y por lo tanto emite radiaciones. Mediante este estudio se realizan múltiples radiografías como si se realizaran cortes o lonchas de la parte del cuerpo que se va  a estudiar, pero  dado que el aparato está conectado a un ordenador puede realizar muchas imágenes en un periodo de tiempo muy corto y con muy poca irradiación del paciente.

 

Otras veces nos solicitan una Resonancia Magnética. Esta es una prueba que se puede confundir con un TAC, pero a diferencia del TAC, utiliza un electroimán muy potente, por lo tanto no emite radiaciones X, sino ondas electromagnéticas. La prueba consiste en introducir el cuerpo del paciente, o parte del mismo, en una camilla dentro de la bobina del aparato, de este modo cuando el cuerpo interrumpe el campo magnético, dependiendo de la densidad de la parte de nuestro cuerpo que interrumpe el campo, el ordenador del aparato lo representa con una intensidad de color entre el blanco y el negro, con sus diferentes gamas de grises y nos muestra una imagen, en la que se pueden distinguir huesos, nervios, tendones, músculos, arterias, venas, etc. A diferencia del TAC, estas imágenes se pueden representar en los tres planos del espacio.

 

A continuación verán un ejemplo de una Resonancia Magnética cervical:

 

 

Tanto el TAC como la Resonancia Magnética se pueden hacer con contraste. En el caso del TAC el contraste es un contraste radiológico (que suele ser yodo radiactivo), mientras que en el caso de la Resonancia es un contraste magnético por tanto no radiactivo.

 

Otras veces se pide una ECO o Ecografía, que consiste en colocar un transductor de ultrasonidos sobre la piel de la zona que se va a explorar. Este emite unas ondas de ultrasonidos que cuando chocan con el interior de nuestro cuerpo reflejan la onda produciendo un eco, que se visualiza en una pantalla. El fundamento de esta prueba es el mismo que el del sonar que usan los barcos y que se comenzó a utilizar en la Segunda Guerra Mundial y que todos hemos visto en alguna ocasión cuando hemos visto películas de submarinos.

 

¿Qué es la ELECTROMIOGRAFIA?, es una prueba en la que mediante unos pequeños electrodos colocados en nuestra piel y conectados a un aparato, se puede estudiar la respuesta de los nervios y los músculos ante determinados estímulos eléctricos y según la respuesta obtenida saber si están sanos o si están comprimidos o atrapados y el nivel de la lesión.

 

Así se representan los resultados de las electromiografías:

 

 

 

 

Finalmente la GAMMAGRAFIA. En este tipo de pruebas se utiliza material radiactivo, a muy pequeñas dosis, y haciendo un proceso de seguimiento de esa sustancia radiactiva, podemos saber dónde se encuentra y en la zona que nos interesa estudiar podemos saber si hay un proceso inflamatorio, un rechazo de una prótesis, una infección, etc.

 

Dado que la cantidad de material radiactivo que se usa es tan pequeña, los posibles efectos adversos también son muy pequeños y además esta sustancia se elimina por la orina en unas pocas horas.

 

Estas no son todas las pruebas que se pueden solicitar, hay otras muchas pruebas menos habituales, que llegado el caso, el compañero especialista en la materia le explicará al paciente, me refiero a pruebas como por ejemplo el electroencefalograma, la ecocardiografia, la electronistagmografia para el estudio de los vértigos o el eco-doppler pero el objetivo de esta entrada era explicar de la manera más concreta posible en qué consisten las pruebas más comunes que pedimos los médicos.