Fracturas del quinto metatarsiano del pie

 

Esquemáticamente podemos decir que el pie es como una hélice de barco y cuando apoya en el suelo forma un arco interno, un arco externo y un arco anterior.

 

– El arco interno va desde el talón hasta el primer dedo o dedo gordo.

 

– El arco externo va desde el talón hasta el quinto dedo o dedo pequeño.

 

– El arco anterior va desde la cabeza del primer metatarsiano hasta la cabeza del quinto metatarsiano.

 

Por eso podemos decir que hay dos ejes de carga que soportan todo el peso del cuerpo en la marcha, la carrera, el salto y la bipestación, que son el eje del arco interno y el eje del arco externo o del quinto metatarsiano, por eso es importante tratar adecuadamente las fracturas de estos dos ejes.

 

 

El quinto metatarsiano puede sufrir fracturas en varios puntos, los más habituales son en la base, en la diáfisis o en el cuello. El cuello une la cabeza del metatarsiano con la diáfisis o parte larga del hueso y se articula con la falange del quinto dedo mientras que la base es la parte opuesta a la cabeza.

 

 

En el caso de fracturas con desplazamiento o en deportistas el tratamiento de estas fracturas consiste en colocar un tornillo desde la base hacia la diáfisis, tal y como se ve a continuación, haciendo una pequeña incisión de abordaje en la base y cara externa del pie para colocar el tornillo dentro del hueso.

 

 

Tras la cirugía el paciente debe apoyar con ayuda de calzado especial o con vendaje escayolado y con bastones durante un periodo de tres semanas aproximadamente, después comenzará con la carga parcial con bastones sin inmovilización y con la marcha independiente, finalmente a las 6-8 semanas podrá comenzar a realizar otro tipo de cargas y podrá comenzar a correr.

 

En determinados casos y como consecuencia del dolor residual el proceso  recuperación puede alargarse hasta los 3 meses.